MÉTODO SUZUKI: QUÉ TU HIJO APRENDA A TOCAR UN INSTRUMENTO DESDE LOS 3 AÑOS,¿ REALIDAD O FICCIÓN?
La educación musical quizá es la que mrece más la pena recibir en horario extraescolar ya que es de las pocas cosas a las que se dedica menos tiempo en los colegios.
El cuándo apuntar a nuestros hijos y a qué apuntarlos en una duda constante entre los padres que no quieren desperdiciar la brutal capacidad de aprendizaje de los primeros 6 años del niño.
El cuándo apuntar a nuestros hijos y a qué apuntarlos en una duda constante entre los padres que no quieren desperdiciar la brutal capacidad de aprendizaje de los primeros 6 años del niño.
No obstante, con mi primer hijo, que desde que nació iba para virtuoso del piano, hombre sensible y presidente del gobierno, me pasé de la ralla y, ahora con la experiencia de los años y dos hijos más, me doy cuenta de lo " flipada" que yo estaba en esa época con la estimulación, kumon, piano, deportes, inglés,...¿ quién da más? mi hijo desde bien pequeñito ya tenía la agenda más apretada que la del presidente del gobierno...
Os voy a contar en qué consiste el método Suzuki y mi experiencia con él.
El método Suzuki consiste en que los niños, desde bien pequeñitos ( 3-4 años), aprendan a tocar un instrumento cómo se aprende la lengua materna. Sí, he dicho como aprender a hablar. Vamos a establecer analogías para que me entendáis.
El lenguaje musical serían los sonidos, y su expresión gráfica el solfeo. En el aprendizaje de cualquier idioma, primero se escucha, después el niño emite los sonidos que oye, los padres le animan, le felicitan, y le corrigen sutilmente repitiendo las palabras "mal dichas", " bien dichas". Cuando ya se ha expuesto mucho tiempo al idioma, es cuando empieza a producir, vamos, empieza a hablar.
Finalmente, cuando tiene un extenso vocabulario, es cuando está preparado para la lecto-escritura del mismo.
Ahora lo llevamos al idioma musical. Lo escucha desde bebé, incluso desde el vientre materno, tras una larga exposición empezará a emitir sonidos musicales y más adelante podrá producirlos con el instrumento. En el método Suzuki, al igual que con el aprendizaje natural, hasta que no tiene un amplio repertorio aprendido no se considera preparado para la lecto-escritura del idioma musical, esto es, para el solfeo.
El objetivo de Suzuki, no era el de aprender a tocar, esto era más bien el vehículo para formar niños sensibles, pacientes, disciplinados y amorosos. Claro, vosotros os preguntaréis, ¿ qué relación guarda aprender a tocar un instrumento con formar niños maravillosos? pues bien, Suzuki decía que si un niño lograba tocar una pieza musical, sería capaz de captar su sensibilidad, y a su vez, el aprendizaje implicaba constancia y esfuerzo, de ahí que eduque en la paciencia y la disciplina. Por otra parte, uno de los padres será el encargado de asistir con el niño a las clases en la academia, incluso habrá aprendido previamente a tocar a nivel principiante, y será el que se siente al instrumento 10 minutos al dia y le animará y motivará creado un vínculo especial.
Ahora mi experiencia, que obviamente es sólo una experiencia más y no implica que vuestros hijos respondan igual que el mío.
Bueno, al lío. A mi marido y a mí, este método conceptualmente nos tenía enamorados, así que, sin demora, a los 3 años apuntamos a nuestro hijo y mi marido se responsabilizó de ser su guía en este nuevo camino que empredía emocionado con su pequeño.
Nuestro hijo con 3 años no tenía la destreza motora necesaria para " rascar las teclas" del piano, más bien golpeaba las teclas...corregirle reiteradamente este golpeteo sólo hacía que se frustrara, sus deditos de 3 añitos no iban al ritmo que le marcábamos. En la academia teníamos una clase de 20 minutos a la semana ( o lo que el pequeño aguantara concentrado) que para él era pura frustración. Además, es un metodo basado en la repetición, de manera que repetiamos una y otra vez una canción hasta que fuera capaz de reproducirla al piano. A nuestro hijo, esto de oir insistentemente la misma pieza le saturaba, la oiamos en un CD, la cantábamos en cualquier lugar, la repetíamos en la academia, en casa... Luego íbamos un segundo día donde nos juntábamos con los niños del mismo nivel, y eso conlleva dos posibles reacciones, una la de motivarse al compararse con los compañeros y la otra, la de la frustración, reacción de mi hijo por cierto.
Luego ya venía el luchar con él por ir a la academia cuando él sólo pensaba en jugar en el parque...luchar para que se sentara a tocar el piano, a frustrarse en casa con papá. Lo que conceptualmente era generar un vínculo casi mágico con papá se estaba tornando en un tira y afloja que los estaba desgastando emocionalmente.
Un día tras otro pidiendo que le borraramos, yo, pensando en que la situación mejoraría tiraba para delante.
Llegó un momento que estábamos cruzando la delgada línea, mi hijo estaba empezando a odiar la música, los pianos,...
Os podéis imaginar como acabó esta historia verdad??
Actualmente, y repito que sólo es nuestra experiencia, mis tres hijos escuchan a su papá tocar el piano en casa ( = ejemplo, exposición, placer), y sólo cuando ellos quieren tocan, rascando o golpeando la tecla, lo que menos rabia les de...
Hay muchos niños que logran con el método tocar un instrumento increíblemente bien, no quiero con esta experiencia desmotivar a nadie, lo he visto con mis propios ojos!
NO OLVIDES COMPARTIR, SIEMPRE ALGUIEN DUDA Y NECESITA UN ENFOQUE, GRACIAS
Os voy a contar en qué consiste el método Suzuki y mi experiencia con él.
El método Suzuki consiste en que los niños, desde bien pequeñitos ( 3-4 años), aprendan a tocar un instrumento cómo se aprende la lengua materna. Sí, he dicho como aprender a hablar. Vamos a establecer analogías para que me entendáis.
El lenguaje musical serían los sonidos, y su expresión gráfica el solfeo. En el aprendizaje de cualquier idioma, primero se escucha, después el niño emite los sonidos que oye, los padres le animan, le felicitan, y le corrigen sutilmente repitiendo las palabras "mal dichas", " bien dichas". Cuando ya se ha expuesto mucho tiempo al idioma, es cuando empieza a producir, vamos, empieza a hablar.
Finalmente, cuando tiene un extenso vocabulario, es cuando está preparado para la lecto-escritura del mismo.
Ahora lo llevamos al idioma musical. Lo escucha desde bebé, incluso desde el vientre materno, tras una larga exposición empezará a emitir sonidos musicales y más adelante podrá producirlos con el instrumento. En el método Suzuki, al igual que con el aprendizaje natural, hasta que no tiene un amplio repertorio aprendido no se considera preparado para la lecto-escritura del idioma musical, esto es, para el solfeo.
El objetivo de Suzuki, no era el de aprender a tocar, esto era más bien el vehículo para formar niños sensibles, pacientes, disciplinados y amorosos. Claro, vosotros os preguntaréis, ¿ qué relación guarda aprender a tocar un instrumento con formar niños maravillosos? pues bien, Suzuki decía que si un niño lograba tocar una pieza musical, sería capaz de captar su sensibilidad, y a su vez, el aprendizaje implicaba constancia y esfuerzo, de ahí que eduque en la paciencia y la disciplina. Por otra parte, uno de los padres será el encargado de asistir con el niño a las clases en la academia, incluso habrá aprendido previamente a tocar a nivel principiante, y será el que se siente al instrumento 10 minutos al dia y le animará y motivará creado un vínculo especial.
Ahora mi experiencia, que obviamente es sólo una experiencia más y no implica que vuestros hijos respondan igual que el mío.
Bueno, al lío. A mi marido y a mí, este método conceptualmente nos tenía enamorados, así que, sin demora, a los 3 años apuntamos a nuestro hijo y mi marido se responsabilizó de ser su guía en este nuevo camino que empredía emocionado con su pequeño.
Nuestro hijo con 3 años no tenía la destreza motora necesaria para " rascar las teclas" del piano, más bien golpeaba las teclas...corregirle reiteradamente este golpeteo sólo hacía que se frustrara, sus deditos de 3 añitos no iban al ritmo que le marcábamos. En la academia teníamos una clase de 20 minutos a la semana ( o lo que el pequeño aguantara concentrado) que para él era pura frustración. Además, es un metodo basado en la repetición, de manera que repetiamos una y otra vez una canción hasta que fuera capaz de reproducirla al piano. A nuestro hijo, esto de oir insistentemente la misma pieza le saturaba, la oiamos en un CD, la cantábamos en cualquier lugar, la repetíamos en la academia, en casa... Luego íbamos un segundo día donde nos juntábamos con los niños del mismo nivel, y eso conlleva dos posibles reacciones, una la de motivarse al compararse con los compañeros y la otra, la de la frustración, reacción de mi hijo por cierto.
Luego ya venía el luchar con él por ir a la academia cuando él sólo pensaba en jugar en el parque...luchar para que se sentara a tocar el piano, a frustrarse en casa con papá. Lo que conceptualmente era generar un vínculo casi mágico con papá se estaba tornando en un tira y afloja que los estaba desgastando emocionalmente.
Un día tras otro pidiendo que le borraramos, yo, pensando en que la situación mejoraría tiraba para delante.
Llegó un momento que estábamos cruzando la delgada línea, mi hijo estaba empezando a odiar la música, los pianos,...
Os podéis imaginar como acabó esta historia verdad??
Actualmente, y repito que sólo es nuestra experiencia, mis tres hijos escuchan a su papá tocar el piano en casa ( = ejemplo, exposición, placer), y sólo cuando ellos quieren tocan, rascando o golpeando la tecla, lo que menos rabia les de...
Hay muchos niños que logran con el método tocar un instrumento increíblemente bien, no quiero con esta experiencia desmotivar a nadie, lo he visto con mis propios ojos!
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